17/3/09

¿Qué clase de director tienes?

Diez preguntas para saber qué clase de director tienes. Elige una de las tres respuestas posibles para cada pregunta y suma el total (a = 1 punto, b = 2 puntos, c = 3 puntos)

1. Cuando corrige un capítulo de la tesis, tu director:
a. Tarda varios meses, y lo devuelve sólo con correcciones gramaticales
b. Intenta corregirlo en el mínimo tiempo posible, y realiza revisiones de contenido
c. Considera que está tan mal escrito que lo rescribe completamente

2. Cuando le pides una reunión, tu director:
a. Te dice que no tiene tiempo y sigue navegando por Web
b. Arregla una reunión lo antes posible dependiendo de su disponibilidad
c. Abandona todo lo que está haciendo y te dedica las próximas horas

3. Ante una pregunta teórica, tu director:
a. Te envía a buscar la respuesta por Internet
b. Te responde con otra pregunta que te estimule a buscar la respuesta
c. Te da una clase de varias horas sobre el tema

4. Cuando expones tu proyecto ante una reunión académica, tu director:
a. Falta a la reunión
b. Asiste y critica constructivamente el proyecto
c. Asiste y defiende tus argumentos a capa y espada

5. Cuando te doctoras, tu director:
a. Cambia su número de teléfono y dirección de correo electrónico
b. Interactúa contigo como un colega más
c. Te incluye en todos sus proyectos y te sigue tratando como un subordinado

6. Cuando surge una idea novedosa de tu tesis, tu director:
a. La usa para sus proyectos -sin avisarte-, porque la considera propia
b. Te felicita por tu descubrimiento y se pone a tu disposición
c. Desarrollan un nuevo proyecto con esa idea, pero con tu director como director

7. Si poseeís opiniones diferentes, la actitud de tu director es de:
a. Abulia, porque está seguro de que estás equivocado
b. Interés, busca evidencias a favor y en contra para discutir abiertamente el tema
c. Ternura, porque cree que tus ideas erróneas son producto de la inexperiencia

8. Cuando interactúas con otro doctorando, tu director:
a. Ni se entera
b. Facilita la interacción y colabora con ella
c. Le da un ataque de celos y arma un escándalo porque se considera traicionado

9. Cuando cumples años, tu director:
a. Se olvida
b. Te felicita al llegar al despacho, a veces te regala algo pequeño pero estimulante
c. Te organiza una fiesta sorpresa en su casa, a la cual invita a familiares y amigos

10. Tu director te apoya económicamente:
a. Nunca, tenga o no acceso a financiación
b. Siempre que tenga acceso a alguna financiación
c. Siempre, tenga o no acceso a financiaciones.


Resultado:
- entre 10 y 15 puntos = eres un doctorando huérfano, tu director es bastante indiferente,
- entre 16 y 23 puntos = equilibrio entre la indiferencia y excesiva atención de tu director,
- más de 23 puntos = gran tendencia a la sobre-protección, tu director se cree que eres hijo suyo.


Adaptado de: Farji-Brener, A.G. (2007), Ser o no ser director, esa es la cuestión: reflexiones sobre cómo (no) debería ser el desarrollo de una tesis doctoral, Ecología Austral 17:287-292.

¿Eres un doctorando ideal?

A veces me pregunto qué diferencia hay entre el doctorando que termina su tesis y el doctorando que se retira.
Este artículo va en esa dirección. Los autores realizan un estudio desde la perspectiva de los directores de tesis, a quienes preguntan sobre las cualidades que debe poseer su doctorando ideal.
Si bien el área es muy concreta, Psicología, puede servir de check list general para doctorandos: ¿reconocemos nuestros puntos fuertes y débiles?, ¿tenemos alguna carencia que debemos suplir?. Al menos es un punto de partida, una referencia sobre lo que se espera de nosotros.

El artículo completo aquí.

10/3/09

'El doctorando organizado'

Hace un par de años leí todo lo que llegaba a mis manos sobre doctorado, cómo hacer una tesis, tesina, trabajo de investigación, artículos, metodología, etc. Buscaba, descargaba, leía, fotocopiaba, imprimía. Y tengo de todo: desde material basura hasta alguno que me ha ayudado bastante en el doctorado.
Entre ellos está el libro del que fotocopíe las páginas sobre las etapas anímicas de un doctorado (I, II, III). Más en: 'El doctorando organizado', de Jordi Colobrans i Delgado, (Mira Editores).

Doctorado: etapas anímicas(III)

9. Fase de el final inexplicable del proyecto. Llega un día en el que se termina la tesis. Cuando todo parecía liado, en una tarde se habrá resuelto el galimatías. La tesis se encuaderna y deposita.
Entre la fase nueve y diez, existe una zona de turbulencias: la aparición de oleadas de angustia cada vez que el doctorando se acuerda de las copias de su tesis que andan sueltas por ahí; los fallos (reales o imaginarios) pueden ser fácilmente identificados por cualquier lector.
10. Fase de la condecoración y reparto de premios a los no participantes. Si la tesis es asombrosa, no es mérito del doctorando, sino de que ha sido guiado por un buen director, ha leído buenos artículos y ha contado con buenos datos. En cambio, cuando critiquen la tesis, toda la responsabilidad recae sobre el doctorando. El consejo es: aguanta, relájate y da las gracias.

21/2/09

Doctorado: etapas anímicas (II)

5. Fase de a la búsqueda del culpable. De algo o alguien que justifique el agobio, la confusión, la desesperación. El culpable puede ser el director, la organización, el éstres, la situación económica, un amigo, un compañero. Esto permite al doctorando mantener su credibilidad: si no fuera por... otro gallo cantaría.
6. Fase de sálvese quien pueda. Todos los candidatos a culpar huirán, y el doctorando se queda solo con sus problemas, porque ellos ya tienen los suyos. Será desconcertante, estarás solo, y también querrás huir. Si aguantas pasas a la siguiente fase.
7. Fase de el castigo ejemplar a los inocentes. Te preguntas qué culpa tenía el director, el departamento, ese amigo. No lo sabes, pero los culpaste. Ya no puedes aguantar más, piensas en dejar la tesis. Pero tienes dudas, no quieres abandonar.
8. Fase de recuperación del optimismo, la que sigue al borrón y cuenta nueva. Imprimes los primeros borradores de la tesis entera. Vuelves a tener energías.
Pero cuidado: las fases pueden volver a sucederse en un bucle, saldrán las carpetas Tesis v2.1, Tesis v3, Tesis v5Pro. Tu ventaja: ahora ya eres consciente de todo, y sabes lo que hay.

(continuará)

11/2/09

Doctorado: etapas anímicas (I)

Al escribir sobre la montaña rusa de emociones, he recordado algo que leí cuando empecé el doctorado. Durante su vida doctoral, el doctorando pasa por un proceso emocional de diez fases. Estas son las primeras (y más emocionales de todas):
1. Fase de optimismo general. Al principio todo es bonito, prometedor, se hará una tesis, y será Doctor.
2. Fase de desorientación. Se descubre que hacer una tesis no es tan fácil, hay mucho que leer, artículos, libros, y el lío conceptual y metodológico cada vez es mayor.
3. Fase de desconcierto absoluto. Un día todo encaja, y se avanza. Al día siguiente, estancamiento y no avanza nada. Otro, satisfecho del trabajo, y al final de la semana, se siente uno perdido de nuevo.
Ante esta situación el doctorando puede rendirse y tirar la toalla, disimular y hacer ver que todo va bien, o pasar a la cuarta fase.
4. Fase de ironías y sarcasmo. Me río para no llorar, sarcasmo para ocultar el malestar y la inseguridad. Todo son dudas: si seguir con el capítulo 2 o pasar a las conclusiones, criticar a un autor o bendecirle, añadir o quitar una relación del modelo.

(continuará)

30/1/09

Doctorado, estrés bueno-estrés malo

Pasada la fase de procrastinación, que me duró unos cuantos meses de doctorado, hace semanas que estoy en otra fase: la de estrés continuo. Por un lado, me genera estrés ver el calendario, pienso que no lo conseguiré, que no me da tiempo a terminar antes del plazo. Por otro lado, me genera estrés saber que voy a buen ritmo, creer que sí llego y que lo puedo conseguir. Una montaña rusa de estrés bueno-estrés malo.

Para tener éxito, durante el doctorado es importante desarrollar la capacidad para sobrevivir en situaciones de tensión (en investigación, académica o personal).